Por Maritza Morales

En algún momento a la gran mayoría de nosotros se nos ocurre una gran idea de negocio, un proyecto que siempre hemos tenido en mente, algo que nos gustaría desarrollar, ya sea por el hecho querer iniciar nuestro propio negocio/empresa o por buscar salir de la rutina, de lo convencional, de tener un trabajo de 8 am a 6 pm de lunes a viernes o sábados y realizar actividades que en algún momento se convierten en trabajos ordinarios.

Cuántas veces estas ideas solo que quedan en nuestra mente, soñamos con echar a volar ese deseado proyecto, imaginamos y hasta lo platicamos. Pero la realidad es que se requiere más que una gran idea, se requiere trabajo, organización, investigación, asesoría de los profesionales en las distintas áreas, paciencia, perseverancia, alianzas estratégicas y sobre todo un plan de trabajo y llevarlo a la acción.

¿Y cómo iniciamos a desarrollar el plan de trabajo?

Primero y muy importante es definir qué es lo que queremos lograr y asignar tiempos, esto es esencial para poder realmente tener una meta definida y evaluarnos constantemente.

La idea es desarrollar un plan de trabajo y acción con un plazo definido, sobre esto ir avanzado paso a paso, si vas a asociarte con alguien más o si el proyecto dependerá solamente de ti marcará la pauta para ser mayormente realistas en los plazos que se asignen a cada actividad.

Si es un proyecto en el que se requiere asesoría de ciertas dependencias o especialistas, busca hacer el contacto y programar citas para que comiences a reunir la información necesaria, investiga por tu cuenta, realiza un benchmark para que tengas una idea más clara de lo que está haciendo la competencia directa e indirecta, realiza encuestas digitales para conocer cómo piensa tu posible consumidor, analiza costos, desarrolla el modelo de negocios, el plan financiero y de marketing.

En ocasiones contactar un socio es la mejor opción, las ventajas serían el apoyo en división de actividades, distinto punto de vista de situaciones, división de tareas, aportación de capital y experiencia. Sí este es el caso, como consejo, elige a una persona que te complemente, que tenga habilidades y experiencia en las áreas en las que no son tu fuerte, así podrá lograr un mayor equilibrio y equipo de trabajo, aumentando las posibilidades de desarrollar un proyecto sólido y exitoso.

Seamos realistas pero también soñadores, recordemos que todo empieza con una chispa que despierta nuestra creatividad, si realmente nos proponemos lograr algo, alcanzar una meta o desarrollar el mejor proyecto de nuestras vidas, en el área personal o profesional lo podemos conseguir.