Por Maritza Morales

La creatividad está presente todos los días, en cualquier situación de nuestras vidas, sin embargo en la actualidad sólo el 2 por ciento de los adultos se consideran creativos. El 98 por ciento restante se sienten bloquedos en esta área y se preguntan constantemente como pueden desarrollarla.

Las personas creativas no necesariamente ejercen como profesión la pintura, diseño, artes escénicas, o la escritura. Todos, independientemente del trabajo profesional que realicemos requerimos desarrollar la parte creativa de nuestro cerebro.

Vívimos en un país/sociedad en la que para tener la vida que deseamos requerimos ser creativos. La competitividad, la monotonía, las responsabilidades económicas, las tareas del día a día, el deber ser, nos lleva a tener bloqueos creativos, los cuales nos limitan a seguir avanzando, buscar oportunidades de negocio, generar mejores ideas en nuestra empresa, equipos de trabajo, buscar soluciones adecuadas o incluso sobotearnos a nosotros mismos y pensar que no somos lo suficientemente buenos para desarrollar una actividad que siempre hemos deseado intentar.

Todos tenemos la capacidad de desarrollar ideas y ser creativos, la creatividad es como un músculo: cuanto más lo entrenemos más se desarrolla.

¿Cómo entrenar a nuestro cerebro para ser más creativos?

  • Leer y utilizar nuestra imaginación.
  • Convivir con personas fuera de nuestro círculo social, esto nos ayuda a abrir nuestra mente, compartir ideas con las que no necesariamente estemos de acuerdo, abrir el panorama y apliar nuestro conociemiento.
  • Viajar, exponernos a otras culturas, idiomas, probar distintas comidas, salir al mundo y explorar.
  • Escribir, la escritura nos apoya a expresar lo que sentimos, plasmar ideas que al inicio puede que no tengan mucho sentido, pero una vez que lo practicamos y nos sentimos cómodos podemos encontrar la solución y respuestas a alguna situación de cualquier índole en nuestra vida.
  • Compartir experiencias, éxitos o fracasos con las demás personas, esto nos genera retroalimentación, reflexión y aprendizaje.
  • Salir de la zona de confort, redefinir ideas, pensar de manera distinta a como normalmente lo hacemos para encontrar una solución a un problema o lograr mejores resultados de los que hemos estado teniendo.
  • Trabajar en nuestro autoestima, cuando confiamos en nosotros mismos perdemos el miedo al fracaso o al que dirán los demás, por consiguiente nuestra creatividad se activa para desarrollar ese proyecto o actividad que nunca habíamos puesto en práctica.

Las empresas actualmente están cambiando y otorgando mayor importancia a la creatividad e innovación, salen en búsqueda de talentos creativos jóvenes (y no tanto) que puedan encontrar soluciones originales y ver oportunidades más allá de lo obvio, a trabajar con los recursos disponibles aunque sean limitados y generar buenos resultados.

Este cambio de paradigma nos impulsa aún más a desarrollar la creatividad como parte del crecimiento profesional. Cuando somos creativos en nuestro negocio o ambiente laboral, el nivel de competitividad aumenta.

Recordemos que la competitividad nos impulsa a ser mejores como empresa o individuo, a sobresalir y a dejar una huella en nuestra sociedad.

Este artículo fue publicado originalmente en InfoBaja el 19 de agosto de 2019: “Encontrando el creativo que llevamos dentro”.